Estaba estudiando quinto curso de Bachillerato en Ávila, en el Colegio Arturo Duperier, cuando tuvimos la idea de formar un grupo de poesía al que llamamos "Rincón Poético"; era el año 1969. En una velada poética, a la que asistió el Gobernador Civil, Antonio Leyva Rey, (íbamos con camisa y pantalón negros, barbilanpiños y con el pelo largo), leímos unos poemas de León Felipe, Altolaguirre, Alberti, Rubén Dario, Machado, Hernández, Blás de Otero y del señorito Federico. Creo que también leímos a Becquer.

Mediada la función, el gobernador ordenó a la fuerza pública que nos detuviera a todos. Sólo la mediación del director del Colegio nos salvó del percance.

Recuerdo ahora aquel episodio para presentar mi propio Rincón Poético en tiempos de libertad.
Rincón poético

"Marcha triunfal" del poeta nicaragüense Rubén Darío está contenido en su libro Cantos de vida y esperanza (1905). Se trata de la obra cumbre del modernismo que tanto despreció Machado, pero que tiene una gran musicalidad y un ritmo marcial lleno de colorido y esplendor.
El poema describe el desfile victorioso de los paladines que regresan triunfales a la patria, bajo los arcos de flores y v
ítores de sus compatriotas. El áureo sonido de las trompetas y los claros clarines acompañan con el oro y hierro el galope de los caballos.
Rub
én Dario homenajea así la valentía, el coraje, al jefe (los anglófilos dirían líder) que los ha guiado con tiento y prudencia, y a los caídos en combate.
LA MARCHA TRIUNFAL, de Rubén Darío
A DON MIGUEL DE UNAMUNO, de Antonio Machado
Miguel de Unamuno y Antonio Machado, figuras literarias de la España triste, pertenecieron a la llamada Generación del 98, ensombrecida y atribulada por las pérdidas irremediables de los últimos territorios que un día fueron parte del Imperio español.
Ambos se admiraron mutuamente y mantuvieron una estrecha amistad nuntrida por los grandes problemas de Espa
ña y de la propia existencia humana. Mantuvieron una profunda admiración mutua y compartieron el dolorido sentir sobre los grandes problemas de España y de la existencia humana.
Machado escribi
ó este célebre poema titulado A don Miguel de Unamuno  que está incluido en su obra Vida de don Quijote y Sancho,  en el que elogiaba al rector salmantino describiéndolo como un "Quijote" moderno y valiente que despertaba el alma dormida de España.
LOS MOTIVOS DEL LOBO, de Rubén Darío
Este poema es un alegato contra la corrupción, no solo social o política, sino humana en general. Es una crítica a la maldad, a la crueldad humana y a la hipocresía, donde la bestia no es el lobo, sino el hombre.
Francisco, ese monje llego de humildad y coraz
ón, nos enseña cómo el diálogo y la comprensión son las mejores armas para convencer y procurarnos el respeto del otro.
La convivencia del convencido en el entorno humano, convierte (perd
ón por la paronomasia) al lobo en su ser natural, desengañado y harto de esa mala gente.
SONATINA, de Rubén Darío
En este poema modernista, Rubén Dario utiliza el amor ideal de una princesita melancólica y triste para despojar al amargado de las cadenas de lo material. En realidad el poema es una metáfora en la que el atrapado en la jaula de oro de la sociedad burguesa es el propio artista que huye del encarcelamiento con la imaginación y la fantasía.
El final del poema profetiza un sentido de redenci
ón en el que el ser humano solo obtiene recompensa con el amor platónico idealizado.